Hoy he tenido que aprender lo que es la profesionalidad. Dios, incluso me cuesta pronunciarlo mentalmente. Y es que tengo 21 años, no 45. Pero ya he tenido que responder y afrontar que hay cosas que no me van a terminar de gustar si me dedico a la enseñanza. Padres cabrones.
Básicamente, ha sido lo que ha pasado. O lo que pasó ayer cuando primero me cancelaron una de las clases particulares que tengo cuando ya estaba de camino. Y tardo 40 minutos en llegar. Imaginad mi cara. Pero la verdad es que no me molestó tanto, porque sé que esa madre no está en sus mejores momentos, y además es amiga de mi madre. Así que se la perdona.
El punto fuerte de ayer vino con la segunda clase. Y es que me personé en la puerta de su casa, y llamé tres veces al telefonillo. Tres. Y ninguna de esas veces se me respondió. Todo esto, teniendo en cuenta que anteriormente había intentado contactar tanto con la madre como con el chaval para confirmar la clase. Y ninguno de ellos contestó. Así que imaginad mi cabreo, volviendo a casa, por haber perdido mi tiempo miserablemente ayer por la tarde.
Pero la gota que colmó el vaso fue cuando me manda un WA la madre, diciéndome que vaya el Jueves, cuando ya les dije que tenia cosas que hacer ese día. Y no, no pienso cancelar el ir al cine con una de mis mejores amigas por una clase particular. No lo merece, para nada. Total, que llamo a la madre para decirle que no voy a poder, y que estoy bastante enfadado por lo que ha pasado, y es cuando se pone digna. Y ya se me empieza a hinchar la vena, poco a poco.
No recuerdo del todo la conversación, porque cuando me enfado, empiezo a delirar. No me gusta enfadarme así con la gente. Y menos que me traten de imbécil. La cosa es que la mujer empezó a decir durante toda la conversación que si no se podía, que qué pena, que al fin y al cabo era algo que perdía su hijo. ¿PERDÓN? ¿Y mi tiempo? Sé que para ella no significará nada, pero mi tiempo para mí es importante.
La gota que colmó el vaso ya fue hasta divertida. Cuando ella dijo (aunque luego rectificó diciendo que no lo había entendido, pero lo dijo), que la culpa podía ser de los dos. De su hijo por no haber atendido, pero que podía ser MI CULPA por no haberme comunicado bien con ellos. ¿MI CULPA? MI CULPA MIS GENITALES, SEÑORA. Encima, el crío debió de enseñarle su móvil sin los mensajes que yo le había enviado. YA CLARO. SEÑORA, ES EL SIGLO XXI. SE PUEDEN BORRAR UNOS MENSAJES CON DOS TOQUES AL TELÉFONO.
Y que no había recibido nada, que blablabla. Y yo ya indignado, incluso gritando. Vale, ahí me pasé, pero es que ya me parecía de risa. De risa. Que me echaran la culpa por ir a su casa y que a su hijo no le diera la gana ni coger el teléfono, telefonillo o atender a WA. Empiezo a pensar que se estaba tirando a alguien, porque si no, no tiene sentido.
De hecho, empieza a tener bastante sentido. Pero bueno, lo peor es que después de calmarme y reconocer que no habían sido maneras, empezó la bronca de la señora. Como si fuera mi madre. Pues me tuvo cuarto de hora al teléfono, la señora. Cuarto de hora. Ya le tuve que pedir a mi madre por señas que gritara que me llamaban a cenar, porque madre del amor hermoso.
Hoy he ido. Por eso de recuperar clases. Y han estado súper bordes conmigo. Pero pienso que sólo me quedan dos clases, y que al año que viene no vuelvo con ellos. Vamos, hombre, no estoy por aguantar estupideces.
Supongo que las cosas mejorarán. No siempre tenemos suerte en el trabajo. Vendrá más...
Sara, Vir, os sigo queriendo millones. Aunque no os mencione, hoy es nuestro día.
Con cariño.
Syndicate
Vendrá más y mejor. De nuevo, feliz aniversario. Te quiero :)
ResponderEliminarPD: Te quiero yo, Sara :D