Scars & Stories y How to save a life me parecen con muchísimo los mejores discos de The Fray. El segundo disco me ha parecido siempre algo que no debía existir. Dos canciones bien hechas en un CD lleno de copy-paste de su música de siempre y el cuarto disco lo estoy descubriendo aún, porque no es que me termine de identificar con la música.
Una amiga me decía que la canción de Look After You la hizo sentir cosas que nunca antes había sentido. Que se la pasaron de gratis, pero que la canción la enamoró. Con mucho, siempre ha sido una de las canciones que más he esperado a escuchar en directo. En realidad la letra es un tanto escasa, pero si no podéis reconocer que el sentimiento que tiene la canción es máximo, siento deciros que no tenéis alma.
La verdad es que no recuerdo exactamente cómo descubrí esta banda, y estoy entre dos posibilidades.
- Posibilidad 1: siempre he sido una fangirl de Grey's Anatomy, y la canción de How to save a life (que anda que no me costó aprender que el save era con v y no con f) ha aparecido en la BSO de la primera temporada. De hecho, en una de las últimas (puede que sea la séptima, ni idea) la propia serie tiene un capítulo musical (bastante innecesario, creo yo) en la que los propios actores son los que se lanzan a cantar ese pedazo de tema. ¿Cuál ha sido el problema a mi juicio? Que desde un principio The Fray ha sido Grey's Anatomy. Y ya de la gente no se podía ir que era su BSO y nada más que eso. Y aunque he dicho que How to save a life es un temazo, no puedo evitar que me canse después de tanta paliza que han dado con él. Y me da rabia, porque este grupo tiene infinitas canciones tan, o mejores que esa.
- Posibilidad 2: Que la misma canción de la que acabo de hablar me la pusieran en una clase de Inglés del colegio. La verdad es que no sé si es una práctica que usaran muchos docentes en el resto del colegio, pero era algo que a mi profesor le gustaba mucho. Y a todo esto, digo públicamente que antes pensaba que esas clases eran las más sencillas de hacer, que copiabas las letras de las canciones, las metías en un pen, y hala, a no hacer nada en todo el día. Para mí eran de las más sencillas; pero después de lanzarme a dar clase yo de inglés a algún que otro niño, he de decir que me quito el sombrero y le doy las gracias a ese profesor por haberme descubierto algunas de las canciones más bonitas que conozco, como pudo ser esa. Eso no quita que en otras cosas no coincidiéramos, pero eso lo dejaré para otro día.
La verdad es que no sé a qué venía esta entrada tan random. Supongo que para poder rememorar de dónde vienen algunos de mis gustos más remotos. Y de esos que aún perduran. Ahora la pregunta que lanzo al aire es si esto os servirá a vosotros para conocerme un poco mejor, o para conocerme yo a mí mismo.
No me había acordado que me tocaba escribir hasta que me he levantado de la siesta, y la verdad es que me apetecía hablar de todo el pifostio de las elecciones, pero creo que lo dejo mejor para mañana, para cuando tengamos el resultado. Aunque no es que haya que ser demasiado inteligente para ver que van a salir los de siempre. Y eso teniendo en cuenta que servidor se ha opuesto como mejor ha sabido (eso no quiere decir que mi voto haya sido el más inteligente a realizar en esta situación, pero yo me he quedado tranquilo con lo que he votado).
Pero que eso, que esa entrada para mañana. O para pasado, porque igual mañana os subo fotitos que haga de la exposición de Pixar, que por fin mañana después de tanto tiempo voy a ir. La verdad es que tengo muchas ganas, que me han hablado por todas los lados. Así que con eso y un bizcocho, os dejo que son las ocho. O casi.
Con cariño.
Synndicate
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